Ventajas clave:
Al recuperar el calor del gas residual caliente que sale del horno y transferirlo al aire de combustión que alimenta los quemadores, se puede reducir el consumo de combustible en un promedio del veinticinco por ciento (25%) y, en muchos casos, se logra un mayor ahorro. Las temperaturas de los gases residuales que entran en los recuperadores de convección suelen oscilar entre 1500 °F y 2000 °F, y las temperaturas de precalentamiento del aire de combustión suelen oscilar entre 800 °F y 1200 °F.
Para los hornos industriales de alta temperatura, como los hornos de recalentamiento de acero, los recuperadores son herramientas valiosas para aumentar la eficiencia del horno. Hasta el sesenta por ciento (60%) de la energía disponible en el combustible puede salir del horno en forma de gas residual, por lo que la recuperación del calor es esencial para conservar el combustible y lograr un funcionamiento económico. Con el aumento de los costos del combustible, es seguro que la recuperación desempeñará un papel vital en el futuro.