Introducción
El combustible es un factor importante en las operaciones ferroviarias y representa, en promedio, entre el 15 y el 20% de los gastos operativos y el 90% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Por lo tanto, cuando los ferrocarriles consumen menos combustible, el ferrocarril y el medio ambiente salen ganando: reducen los costos operativos y las emisiones de carbono.
Hoy en día, el ferrocarril es el modo de transporte de carga más rentable y eficiente desde el punto de vista energético. La eficiencia ha estado aumentando en toda la industria durante décadas. En 1980, los trenes estadounidenses de clase 1 transportaban, en promedio, 235 millas por galón de combustible, una tonelada de carga. Hoy en día, esa distancia se ha más que duplicado hasta alcanzar 489 millas con un solo galón 1.
Entonces, ¿qué es lo siguiente? ¿Cómo llevan los ferrocarriles la optimización del combustible al siguiente nivel? ¿Cómo pueden todos los trenes ser los más eficientes? La respuesta está en los factores que influyen en la utilización del combustible.