Equipo,
Recientemente se resolvió mediante arbitraje una queja con un antiguo empleado de Wabtec, que fue despedido por motivos disciplinarios. A través del proceso de arbitraje y reclamación, quedó claro que podríamos haber tomado una mejor decisión en este caso. No lo hicimos bien y respetaremos la decisión del árbitro.
Este resultado es un ejemplo de cómo el proceso de quejas funciona de la manera en que debería funcionar. El arbitraje no solo funciona cuando la empresa gana, sino que también funciona cuando los empleados ganan y la empresa aprende a atenderlos mejor. Si bien los hechos y las circunstancias de cada caso son diferentes y no todas las quejas terminan así, estamos seguros de que esta es la mejor manera de resolver los problemas entre los empleados y la empresa.
Mi equipo y yo nos comprometemos a hacer lo correcto para los empleados y a seguir aprendiendo.
Lo mejor,
Joe Cavalier,
vicepresidente de operaciones